El agua floral de hamamelis, obtenida mediante la destilación de flores de hamamelis cultivadas en la región de Auvernia (Francia), se recomienda para pieles sensibles propensas al enrojecimiento. Al favorecer la microcirculación, calma suavemente la piel delicada e irritada. Además, es astringente, tonificante y purificante, por lo que resulta especialmente beneficiosa para pieles mixtas o grasas. El agua de hamamelis mejora la circulación y alivia las varices, la pesadez en las piernas, las hemorroides y otras molestias cutáneas.