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¿Por qué incluir un exfoliante corporal en tu rutina de cuidado corporal?
Cada día, la piel acumula impurezas, exceso de sebo y células muertas. Sin una exfoliación regular, el cutis puede volverse apagado, los poros pueden obstruirse y la eficacia de tus tratamientos hidratantes puede disminuir. Utilizar un tratamiento exfoliante corporal de 1 a 2 veces por semana ofrece numerosos beneficios:
- Optimización de la hidratación: Al eliminar la barrera de células muertas, tus leches, aceites y bálsamos corporales penetran mucho mejor.
- Suavización de la textura de la piel: Atenúa el efecto «piel de fresa», libera los pelos encarnados y aporta suavidad a las zonas ásperas (codos, rodillas, talones).
- Estimulación de la microcirculación: La acción del masaje estimula la circulación sanguínea y linfática, lo que favorece el tono cutáneo.
- Prolongación del bronceado: Exfoliar suavemente la piel antes y durante el verano unifica el bronceado y hace que dure más tiempo.
Exfoliante mecánico o enzimático: ¿qué tratamiento elegir?
En Salle d'ô, seleccionamos diferentes texturas y fórmulas para responder con precisión a las necesidades de cada tipo de piel:
1. Exfoliantes mecánicos (con gránulos)
Ideales para revitalizar la piel y tonificar el cuerpo gracias a exfoliantes naturales:
- Exfoliantes de azúcar: Fundentes y reconfortantes, son perfectos para pieles normales a secas.
- Exfoliantes de sal marina: Ricos en minerales, ofrecen una exfoliación más intensa para remineralizar la piel.
- Polvos vegetales: Huesos de albaricoque, café o pulpa de coco para una acción reafirmante.
2. Exfoliantes suaves y enzimáticos
Especialmente formulados para pieles delicadas, reactivas o propensas a las rojeces:
Estos tratamientos actúan sin fricción mecánica gracias a los ácidos frutales (AHA) o a las enzimas naturales (papaya, piña), que disuelven suavemente las impurezas y las células muertas sin irritar la epidermis.
💡 El consejo de belleza de Salle d'ô: Realiza siempre la exfoliación sobre la piel limpia y ligeramente húmeda. Aplícalo con suaves movimientos circulares, subiendo desde los tobillos hacia la parte superior del cuerpo para activar la circulación. Aclara con agua tibia y, a continuación, aplica inmediatamente un tratamiento hidratante o un aceite corporal.
El compromiso de Salle d'ô: fórmulas saludables y respetuosas
Porque el cuidado de la piel debe ir de la mano de la experiencia sensorial y el respeto por la salud, la selección Salle d'ô da prioridad a las composiciones naturales, libres de microplásticos contaminantes para los océanos y enriquecidas con aceites vegetales nobles (argán, jojoba, almendra dulce, manteca de karité). Descubre marcas comprometidas que convierten tu ducha en un auténtico momento de bienestar.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia hay que hacer una exfoliación corporal?
Se recomienda realizar una exfoliación corporal de 1 a 2 veces por semana. Para las pieles muy sensibles, reactivas o especialmente secas, una exfoliación cada 10 o 15 días es más que suficiente para no alterar la película hidrolipídica.
¿Hay que hacer la exfoliación antes o después del jabón?
Es preferible lavarse primero con un gel de ducha o un jabón suave para eliminar las impurezas superficiales de la piel. A continuación, aplica el exfoliante sobre la piel limpia y húmeda, y acláralo abundantemente con agua tibia.
¿El exfoliante puede eliminar el bronceado?
¡No, al contrario! El bronceado se encuentra en las capas profundas de la epidermis. El exfoliante solo elimina las células muertas grises y apagadas de la superficie, lo que hace que el bronceado sea más luminoso, uniforme y duradero.





















